Sueños que mueren
¿Cuándo fue la primera vez que soñé? Fue hace tanto tiempo que ya ni siquiera soy capaz de recordarlo, mas el recuerdo de mi alma en luto por la muerte de cada uno de esos sueños me acompañará siempre. Muchas veces me pregunto, ¿cómo nacen los sueños? ¿quién los construye, la razón o el corazón? Creo que nacen de lo más profundo de nuestro corazón y que crecen en un lugar en el que la razón no tiene cabida, esto explicaría porqué muchos de ellos mueren segundos después de haber nacido. Me gustaría saber qué trato se debería dar a los sueños para que no mueran, porque aunque los amemos con todas nuestras fuerzas nos abandonan... Muchas veces soñé que con la luz del nuevo día amanecería un mundo diferente, un mundo en el que la pobreza no fuera más que una palabra de la cuál nadie conociera el significado... un mundo en el que la malicia, la envidia y el odio no existieran porque el amor llevara las riendas... un mundo en el que la sonrisa de los niños fuera la luz del amanecer de cada día de nuestra vida... un mundo en el que los padres amaran a sus hijos, en el que los hijos fueran capaces de entregar el corazón a quienes dieron su vida por ellos... un mundo en el que no existieran los hospitales porque ninguna persona los necesitara, que la salud fuera valorada por todos... un mundo en el que se respetara cada uno de los derechos de los seres humanos, en el que la violencia se desconociera y la ayuda al prójimo moviera masas... un mundo en el que las lágrimas fueran fruto de palabras bellas, de abrazos profundos, de caricias tiernas y no de agresiones, de tristezas, de decepciones... un mundo en el que no existiera los desconocidos, en el que la amistad verdadera uniera los corazones de cada una de las personas que constituyera ese mundo... un mundo en el que no existiera la guerra, en el que los países lejos de pelearse, se dieran ayuda mutua... un mundo en el que el color de piel no importara a nadie, en el que todas las personas tuvieran las mismas oportunidades fuera cual fuera su lugar de procedencia... un mundo en el que no existieran los niños abandonados... un mundo en el que la soledad y la mentira no tuvieran cabida... Todos estos sueños mueren cuando veo en lo que se ha convertido este lugar al que aún llamamos mundo, pero que lo único que conserva de él son sus animales. Es escalofriante ver cuanta gente muere asesinada en una sola semana, ver como hay tantos ancianos abandonados porque sus familias ya no los considera importantes en su vida... Es muy doloroso ver esas imágenes de seres humanos maltratados por otra persona, ver como alguien utiliza su fuerza para golpear a un ser en lugar de utilizarla para vivir. Es espantoso ver cuantas personas viajan en una patera en busca de unas condiciones de vida mejor que las que le ofrece su país, es muy triste darse cuenta de lo injusta que es la vida para algunos... Muy pocas personas valoran los sueños, porque la vida nos tiene tan ocupados tratando de sobrevivir a ella que resulta estúpido pensar en malgastar el tiempo y fuerza soñando. Mas, ¿es de verdad algo estúpido? A veces los sueños se convierten en la más bella realidad, y aunque no todos pueden sobrevivir, al menos espero que el sueño de que los sentimientos verdaderos y sinceros triunfen pueda convertirse en la realidad de este mundo... Ojalá uniéramos todas nuestras fuerzas para cambiar un mundo que en estos momentos está prácticamente destruido, ojalá pudiéramos luchar contra el tiempo y enmendar cada uno de nuestros errores... Mas, la vida no entiende de lamentaciones, no hay marcha atrás para lo que ya sucedió, lo único que nos queda es luchar por un mundo mejor... “Nunca dejes de soñar, el mañana puede depararte la realización de algunos de esos sueños anhelados... merece la pena entregar nuestro corazón a ellos, soñar es un don, no lo dejes marchitar en tu alma.”