Gracias
Si me preguntaran que es lo más grande de mi vida sin dudarlo ni un instante respondería que lo más inmenso y hermoso que tengo es mi madre. Esa mujer a la que le debo todo lo que soy, esa persona que me dio el gran regalo de la vida, ella que ha llorado y ha reído junto a mí a cada paso del camino. No recuerdo ni un sólo instante de mi existir en que mi madre me haya fallado, me ha hecho sentir tan querida y tan protegida siempre... Muchas personas se avergüenzan de llorar delante de los demás, de decir lo que su corazón no para de gritar. No hay nada más bello que llorar por quien quieres, nada más bello que decirte que lo quieres todas las veces que tu corazón lo desee. Mi madre es el ser que más admiro, su bondad es inmensa, su corazón una fuente de infinito amor... La adoro con todo mi corazón, deseo tanto su felicidad... Un día me regalaste la vida, sufriste mucho dolor hasta que por fin llegué al mundo... Durante nueve meses viví en tu interior y aunque no recuerdo lo que sentí, no imagino un lugar mejor en el que vivir. Ahí es donde quiero habitar siempre, en tu corazón. Madre de mi alma, te quiero dar las gracias por tu inmenso amor, por cada palabra de cariño que me has regalado, por cada abrazo tierno, por cada momento de mi vida porque en todos ellos siempre estarás presente. Gracias por hacerme levantar una y otra vez, por las madrugadas compartidas cuando he estado enferma, por cada lágrima de preocupación. Eres merecedora de las palabras más hermosas que pueda pronunciar mi corazón. Ojalá me pareciera más a ti, mas mi corazón al tuyo no se puede igualar, yo no puedo perdonar al que tanto te hace llorar. Muchas veces siento que mi alma se muere, te veo desvanecer y tengo tanto miedo de despertarme un día y que tú ya no estés... Mi vida eres tú, mi meta hacerte feliz, hacerte sentir la madre más adorada del mundo. Paso todo mi tiempo mimándote, abrazándote, llenándote de cariño, mas jamás podré llegar a demostrarte todo lo que siente mi alma hacia ti. Sólo le pido a Dios una cosa, que el día que no?s tenga que separar me lleve a mi primero porque jamás soportaría el dolor de perderte, no podría seguir mi camino si tú no vas de mi mano. Si pudiera morir y volver a nacer, sólo pediría volver a nacer de ti, si no es así no merecería la pena revivir. Mamá, GRACIAS por ser la luz que me ilumina cada día, gracias por enseñarme a ser persona, a valorar cada palabra, cada gesto, cada segundo de vida. Gracias por evitar que mi corazón sintiera rencor, por enseñarme a amar con toda mi alma, por darme lo más grande del mundo: tu amor de madre. Te prometo que jamás te fallaré, lucharé por ti. Que Dios te bendiga, que la vida nos permita compartir muchos momentos más y que nuestros corazones sigan latiendo con un mismo latir por siempre. Es hermoso dar las gracias a quienes nos han brindado su apoyo, cariño y lealtad, una madre brinda todo eso y mucho más. Por eso yo hoy quiero compartir con todo el que lea estas líneas mi amor de hija. Espero que mis palabras puedan ayudar a quienes tienen enterrado en su corazón este amor y no son capaces de demostrarlo como hago yo. “Una madre es el ser más grande de nuestra vida, cuida cada segundo compartido y guarda cada momento como el mayor de los tesoros en el cofre de tu corazón.”